jueves, 26 de julio de 2012
Vadik San Luis Berlin (video casero outdoors)
miércoles, 23 de mayo de 2012
AUTODISCIPLINA
lunes, 1 de agosto de 2011
Rocanrol y… la cantinela de siempre

Desde este miércoles 3 de agosto, en la Feria del Libro estará finalmente disponible mi libro de poemas “Rocanrol y canciones del futuro”, que obtuviera una mención de honor en el Premio Yolanda Bedregal del 2008. Si atendemos a la convocatoria, este libro debía haber sido publicado ya el año 2010, un año después de la publicación del ganador de 2008. Los consabidos y lamentables impasses administrativo-burocráticos en el bisoño Ministerio de Culturas, demoraron y ocasionaron un bache que está siendo difícil subsanar respecto a este premio (me dicen que quieren, pero no pueden…). El ganador del certamen del 2010 no ve su cheque ganador (al menos la parte que le corresponde erogar al Estado) hasta la fecha y es por eso que los “mencionados” de hace tres años estuvimos a la espera y sin la posibilidad de hacer nada con nuestros libros hasta ahora.
La otra instancia comprometida, Plural, decidió sin embargo, editar y publicar los libros que salen en la Feria de este año, lo que se agradece (¿no es de lo que –finalmente- se trata?), pero no se les permite hacer ceremonia de presentación, supongo que para no poner en evidencia al Ministerio que aun no puede pagar al premiado 2010. Más que un lanzamiento este es un deslizamiento silencioso, o sea que, si no hacemos un poquito de bulla, nos resignaríamos a engrosar el copioso anecdotario de cosas que no se hacen bien por estos lados. Es como presentar un disco sin concierto o exponer obras en una galería cerrada: dependemos del azar.
Así que el anuncio está hecho. El libro estará ahí en el stand de Plural (junto a los de los otros mencionados, Diego Mejía entre ellos), esperando por ustedes. La tapa es obra de mi amigo MarcoTóxico que, como siempre, la clavó en el ángulo. Más adelante celebraremos como es bebido.
POETAS DEL FIN DEL MUNDO
“I’m the one who has to die when it’s time for me to die”
Jimi Hendrix
Hoy, que el fin del mundo está cerca
déjenme decirlo de la manera
más cursi posible:
poetas del fin del mundo, uníos.
Fundemos la Sociedad de Poetas Pobres
recorramos el planeta con plata prestada
pintemos bigotes en los posters de los dioses.
Yo, qué he fracasado en todos los menesteres
del entendimiento humano,
que le debo tanta plata a tanta gente
que he mirado el Parnaso con delectación babosa
declaro: que esta vida es todo lo que mis ojos verán
denuncio el hambre de las calles,
la senectud de las ideologías
la inoperancia de las religiones
la soledad de la hora pico.
Ayúdenme a gritar con las manos alzadas
y drogadas como en un concierto de rock:
que esta vida es todo lo que sus ojos verán
que nos mamaron compadres,
que esta vida es todo lo que tus ojos verán,
que rompieron la alcancía y no nos enteramos.
Que esto es lo que hay, y punto.
viernes, 27 de noviembre de 2009
ESCRITOS: ESQUIZOFRENIA

ESQUIZOFRENIA
Los domingos juego al fútbol dividido en dos equipos, el equipo A alinea a mis personalidades más distinguidas: el bombero que salvó vidas en Australia, el periodista iraquí que le lanzó un zapato a Bush, el taxista cubano honrado que devolvió un maletín lleno de dólares a unos turistas que no se lo merecían, Jerry García, y otros individuos de la misma talla moral y ejemplarizadora; el equipo B está lleno de madres de estrellas de pop adolescentes, futbolistas argentinos retirados, curas pedófilos y políticos tránsfugas, curiosamente hay un niño de 7 años que es un crack y que siempre termina marcando un gol ilegítimo en el último minuto del partido que le da la victoria a su equipo. Los jugadores del equipo A, en general, son demasiado nobles para protestar estas injusticias deportivas, pero a veces los juegos terminan en bataholas. Como ninguna de mis personalidades es miembro de las fuerzas del orden, las contiendas se extienden por varias horas. Después nos vamos todos a almorzar a la enorme casa de mi familia, porque madre hay una sola.
Un día mis personalidades harán una revolución en mi contra, proclamando la inclusión de las amplias mayorías marginadas en los confines de mi psique. Se instaurará la dictadura del proletariado en desmedro de mi caprichoso y desmedido ego. Es posible que sea encarcelado y hasta ejecutado. La lucha será larga y cruenta, y sin duda demandará el sacrificio de muchas de mis personalidades. Pero vale la pena intentarlo, o al menos eso es lo que dice mi nueva psicoanalista, la Dra. Salazar. Ella insiste en que de esa forma seré un tipo equilibrado, maduro y productivo; pero sospecho que la doctora no es sino otra de mis personalidades arbitrarias. No hay manera de saberlo. Es posible que en el futuro me case con ella para regalarle a mi madre la dicha de ser abuela.
martes, 10 de noviembre de 2009
Dos Poemas (la Vida con Headphones 3?)

Caleidoscopio
“Que la salvaje esperanza siempre sea tuya”
Gonzalo Arango
Un sonido franco en abanico
intuye la forma de la belleza en una guitarra,
en la bocas abiertas del silencio
en la línea contrapesada de unas nalgas.
La contemplación es una dilación de espíritu que no viene al caso,
la música —ese rayo urgente—
va a salvarme los huesos
un día de estos.
Que el infierno te sea leve,
que no toquen cumbianchas en tu entierro
te deseo, amigo, la mejor de las autofagias
el más digno contrapicado hacia la libertad.
Al final uno es indivisible en su estupidez
y el orgasmo es lo único múltiple que vale la pena.
“I can’t get no satisfaction”
Mick Jagger
Despertar no es suficiente
hay que salir a caminar
chocarse con los peatones distraídos
joderles la canción del walkman.
Querer no es suficiente
hay que cortarse las uñas
conocer a los suegros
respirar el alquitrán ajeno
aprender a cambiar focos.
Vivir no es suficiente
hay que hacer de cada día una escultura exigua
de cada minuto la posibilidad de un beso
de cada segundo una canción acechante.
Morir no es suficiente
hay que dejar esquirlas de ardor en el aire
la frase “se hace lo que se puede” escrita
a dedo en los automóviles polvorientos parqueados,
la fascinación de haber vivido
lunes, 26 de octubre de 2009
CONCIERTO EN EL PALACIO CHICO
El concierto incluirá canciones de mis dos álbumes solista, (“Astronauta”, 2007 y “Minimalia”, 2008) al margen de algunas canciones inéditas del próximo, con la consabida ensalada de rock, pop, folk y canción de autor, que muchos de ustedes conocen.
Afortunado a rabiar, estaré acompañado por una banda de músicos caperuzos de la escena local: Iván Guzmán (batería), Marcelo Murillo (percusión y flauta traversa), Celine Appel (teclados), Julio Jaime (bajo) y Gabriel Guzmán (guitarras) además de la participación especial del charanguista de Sobrevigencia (y otras gentes) Ariel Choque.
La entrada es libre. Pasen la voz.
viernes, 23 de octubre de 2009
HOMBRE DEL RENACIMIENTO O EL RENACIMIENTO DEL HOMBRE

Charly García
De esos pocos quiero ocuparme brevemente hoy -de su intuición y comprensión del mundo, a veces devenida en fatal premonición-, de los que parecen querer irse antes, para evitarse la contemplación del horror, de los que procuran el escándalo para reafirmarse, los encantadores bipolares, suicidas, histéricos, etc., cuadros clínicos y adjetivos que, hechos virtudes, conforman la estampa de un tal Charly García.
En el último año, los medios (sobre todo los argentinos) ligados a la farándula no escatimaron imágenes de la condición física del astro argentino Charly García. Desde el evidente y bochornoso deterioro pseudo-autista que exhibía hace casi nueve meses mientras era levantado en una camilla para su forzosa internación, hasta su sorprendente lozanía -incluso sobrepeso- luego de su recuperación en la quinta de Palito Ortega, en Luján, hace pocos meses. Sin duda un nuevo capítulo en la copiosa biografía del compositor gaucho. Sin duda lo mejor que hizo Palito Ortega en toda su vida.
El vértigo de nuestra época nos priva de maravillarnos ante la descomunal obra, la letra certera (tan lírica como vulgar), el arraigo pop, la capacidad de mimetismo y adaptación, la destreza instrumental, el inteligente manejo del background anglo, la habilidad para mantenerse despierto, lúcido, gracioso, apolítico e irreverente, la “maravillización” (técnica de mezcla y masterización sonora que García reclama como propia), y el periplo personal que ha conseguido realizar el artista argentino en los últimos cuarenta años. Ya sea desde el folk adolescente y existencial de Sui Generis, cuando nadie en estas latitudes sabía quién era Graham Nash o Joni Mitchell; en la encriptada y culta crítica al régimen dictatorial de los últimos años de aquel dúo y en la experimentación sonora de La Máquina de Hacer Pájaros; en el Dream Team que armó con Serú Girán; en los coqueteos pop y la decidida afiliación al new wave de principios de los 80’s, continuada por álbumes solista impecables donde el beat box y el sintetizador destacan; en el telón inasible de “La hija de la lágrima”, que inaugura una nueva era: "Say No More", que nos traería más experimentación, delirio, oscuridad y comportamiento errático acorde a las circunstancias del amanecer de un siglo agitado; o en esta nueva señal de vida y vigencia: el lanzamiento simultáneo y online de “Deberías saber porqué”, el nuevo corte, tan nuevo como clásico, grabado con nueva banda. Asistimos al renacimiento del hombre.
No intento esbozar una teoría, sino discurrir alegremente sobre el tema de la genialidad y su marcada sociedad con lo que llamamos locura. Me ha tocado ver partir a algunos de los que considero más capos: Kurt Cobain, Shannon Hoon, Layne Stayle. También a tipos increíbles que se marcharon de este planeta, desde este país por cierto, sin dejar una puta cinta de cassette o las cenizas de sus poemas enamorados (también he soportado la tragedia de ver a actores y guitarristas transformados en oficinistas o pedagogos. No sé qué es peor). Heredamos la leyenda de la generación del 27, o sea, para mí, aquellos que celebraron (es sólo un decir: sabemos lo tristes que estaban) el número antedicho de cumpleaños antes de entregar el envase: Jimi Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin u otros excesivos occisos que también se fueron jóvenes, como Brian Jones o John Bonham. A todos ellos, unánimemente, se les atribuyen rasgos de genio y/o de loco. Y ojo que solo nombro rockeros más o menos recientes, que si nos metemos con los poetas, los músicos de jazz, los escritores checos, los pintores bigotudos que se van a Tahití y los pianistas rusos, no acabaremos nunca.
El historiador de arte Arnold Hauser afirmaba: «las obras de arte son provocaciones con las cuales polemizamos», vistas así, su asimilación a un contexto comercial y complaciente, su paso de contestatario a pop, destruiría los valores artísticos de la obra o, como en el caso de Cobain, al artista. La pregunta para los más radicales sería: ¿qué es peor: morir o venderse?
Esa exigencia de provocación no solo se entiende en el contenido de la obra, sino también en su portador, el creador de la misma, que a veces asume la provocación como un estilo de vida. El constant concept Say No More, acuñado en los 90’s parecía ser el habitat natural de las bravatas y berrinches de Charly (algunos lúcidos y entrañables como cuando, consultado acerca de su posible incursión en la política, declaró: “Emperador o nada” y otras espeluznantes como su salto desde un noveno piso a la piscina); pero en algún momento el slogan se convirtió en alter ego, entonces Charly empezó a abofetear periodistas en los aeropuertos o a lanzarle vasos de whisky a Bjork (afortunadamente con pésima puntería).
“La neurosis hace al artista y el arte cura la neurosis”, sentencia Philippe Brenot en Genio y Locura. Sin adentrarnos en el distrito propio del psicoanálisis, podríamos aportar que, el artista, canaliza su neurosis (la que, según Freud, es inherente a la constitución de todo sujeto psicológico) hacia territorios creativos y nosotros, la humanidad, el público, tenemos dos opciones: ignorarlo o divinizarlo (dejo para otro día el arduo tópico de la inspiración).
No todo es color de rosa como bien lo saben Daniel Johnston o Jeff Buckley, ambos gringos, ambos músicos geniales, ambos bipolares, ambos suicidas, con la diferencia de que el último se suicidó (o eso se cree) y el primero hizo un pacto con el Diablo. La “melancolía” aristotélica, idealizada después en la imagen del artista melancólico -por sensible y ensoñado-, dio origen a la noción sublimada del Hombre del Renacimiento. Y cuando uno habla de hombres del renacimiento se refiere invariablemente a Leonardo da Vinci como su paradigma: un hombre dotado de inteligencia y sensibilidad notables, y al mismo tiempo de una capacidad técnica y una disposición al trabajo en las más disímiles disciplinas del entendimiento humano, reconciliando ciencia y arte, saberes a los que la pereza histórica general insiste en confrontar.
En los tiempos que nos han tocado vivir, los aspirantes a artista picoteamos un poquito de todo: cortamos a los indeseables en el photoshop, subimos poemas automáticos a los blogs, twitteamos nimiedades cuando no vulgaridades, manoteamos la guitarra acústica que pedimos en nuestro cumpleaños número 15 cantando una lamentable versión de un lamentable tema de Octavia, hacemos cortometrajes relocos con las cámaras de nuestras mamás, etc.; en fin, todos sabemos hacer de todo. La diferencia con el Hombre del Renacimiento es que el tipo sabe hacerlo todo bien.
La genialidad, esa cualidad indefinible, tiene en Charly García a uno de sus más dignos supervivientes. A mí no me queda más que agradecer la posibilidad de escuchar nuevas canciones suyas por un tiempo. Por suerte aún hay tipos que caen de alto en la torre, se sacuden el polvo y te dicen: “Me tiré por vos”. Tips modernos del fin del mundo, filosofía barata: es solo rocanroll y si no te gusta te podés matar. Tal vez no te interesen las aventuras y desventuras de un drogadicto. Pero deberías saber porqué.
viernes, 16 de octubre de 2009
GRACIAS A LA NEGRA, QUE ME HA DADO TANTO
Lunes 5 de octubre.

Por suerte, la tele puede apagarse. Y ya puestos en esta triste tarea de decir algo, de rendir homenaje –merecido pero prescindible- o esbozar un panegírico inoportuno –cuando empecé este escrito, el viernes pasado pedía (¿a quién?, si soy ateo) por la salud de la Cantora–, no podemos menos que agradecer el legado de esa voz que era todas las voces todas.
No me sé la biografía, la pueden googlear si gustan, lo que sé es que Mercedes Sosa me ha dejado –desde ese halo matriarcal que se desprendía de su apariencia imponente y a la vez amable, y sus más de 40 discos registrados— una impronta difícil de borrar. La buena noticia es que nuestras obras nos sobreviven, y opto por hacer –a la manera de Nick Hornby- un top 5 (número arbitrario donde los haya) de las cosas que le agradezco a la Negra Sosa:
1. Gracias la Negra conocí a la enorme cantautora chilena Violeta Parra. En aquel disco de 1971, Homenaje a Violeta Parra, que por supuesto llegó a mis manos en la forma de un cassette sanyo truchísmo, regrabado, con las tapas fotocopiadas; donde la poderosa voz de la Negra encendía la chispa de la lírica popular e irreductible de, me aventuro a decirlo, la más grande compositora de esta parte de América.
2. Si no fuera la Negra quizás no sabría quien es Milton Nascimento, ni Djavan (¿se acuerdan de esa versión en vivo de Inconsciente colectivo de Charly García?, ¿y de Sina, que da título –en español– a su álbum de 1993?), compositores fundamentales de la Música Popular Brasileira, infinito y grato banco de datos musical, del cual no puede uno no dejarse salpicar en esta vida, si no empaparse a placer. Parafraseando a Mafalda diríamos: Mirá vos por dónde se viene uno a enterar que existía la MPB.
3. Sin pecar de ingratos con el gran León Gieco, Mercedes Sosa impulsó y potenció –quizá sin tener plena conciencia de ello y a causa de su carácter de incuestionable en la escena de su país- el diálogo entre el rock y el folklore argentinos, o más bien entre los músicos que cultivan ambos géneros. Y hasta salieron algunas cosas lindas como el dúo con Nito Mestre (Escondo mis ojos al sol, 1983), del temón de Gieco La colina de la vida o Dale Alegría a mi Corazón, himno de Fito Paez (artista con quien fundó una feliz colaboración continuada en las últimas dos décadas) popularizado a rabiar en los 90’s y coreado hasta por las barras bravas.
4. El disco doble de dúos, Cantora, editado este año, es sin duda un acierto comercial y un despropósito artístico que nos deja, sin embargo, dos joyas: Deja la vida volar, canción de Víctor Jara, versionada junto a la calidad interpretativa y la extraordinaria voz de Pedro Aznar; y el bellísimo tema de Luis Alberto Spinetta, Barro tal vez. El Flaco se había resistido durante dos décadas a corchearse con doña Sosa, incluso hizo pública su negativa ante una declaración casual en que la Negra dijo que le gustaría hacer un dúo con Spinetta, específicamente con esa canción, lo cual por supuesto a la prensa argentina se le antojó una invitación formal y cortés. Finalmente el Flaco se ablandó y lograron juntos una versión hermosa. Tampoco están nada mal Zona de Promesas con Gustavo Cerati –aunque prefiero la versión de Fabiana Cantilo (Golpes al Vacío, 1995)–, ni la Zamba del cielo con Fito Páez y Liliana Herrero. No hay que olvidar que -después de todo- incluido en su All-stars también están Sabina, Serrat, Drexler y Luis Salinas. Eso sí, cuando lleguen al dúo con Shakira, salten de pista por favor.
5. El eterno chisme general, difundido ampliamente en la segunda mitad de los 90’s, de que la cantante tucumana llegaría a tocar (bueno, a cantar) al Festival de la Cultura de Sucre (anunciaron alegremente también a Silvio Rodríguez, a Pablo Milanés y a Joan Manuel Serrat: mamada), parte de esa manía de soñar en voz alta que tienen las autoridades culturales y la proclividad nacional al rumoreo; y una condición de iluso irremediable, me ponían a hacer la mochilita todos los años y lanzarme a la capital a habitar los alojas repletos de hippies alterandinos, asistir devotamente a cuanto espectáculo ofrecieran, guitarrear hasta altas horas en las plazas y casas ocasionales, patayperrear por Sucre en compañía de desconocidos (donde conocí incluso la oculta Charcas: las negras de la Ciudad Blanca, recintos a los que no sabría cómo regresar), tocar Savia Nueva y una lamentable versión de Guantanamera (repitiendo la misma estrofa mil veces) en el comedor popular del mercado a mediodía para, a continuación, pasar la gorra a los comensales y, finalmente, poder ver realizado el sueño de ver en vivo a gente a la que admiro mucho (léase Charly García, Spinetta, León Gieco y alguno más).
No puedo decir mucho más, afortunadamente la Negra no se ha ido tan lejos: está a un play de distancia. La doña vino a este mundo a ofrecer su corazón, lo que me queda es devolverle la gratitud y memoria que tanta falta nos hacen.
martes, 13 de octubre de 2009
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jueves, 1 de octubre de 2009
2 poemas nuevos

“…nunca calla, solo se desprende…”
Luis Alberto Spinetta
Hay un reloj que desprende los sueños
de su caparazón dorado.
Hay una noche,
un tejado,
un estrabismo.
Hay una sombra azur que gobierna las ciudades
las distancias
los espejos
un beso con un ojo en tinta a manera de bautismo,
hay dos recuerdos ajenos.
El frágil pescuezo de grulla
desciende
sobre el territorio de luz
Hay un fulgor que domina las cosas
y su metonimia
el todo se abraza
sobre su propio eje
con la ilusión del tiempo
en los espectros pedestres;
más vale orientar el silencio hacia la esfera
que abomina la impaciencia.
Después de todo el mundo no es más que una pelota de ausencia.

